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Según proyecciones, la demanda de energía aumentará 56 por ciento para 2040

Según proyecciones, la demanda de energía aumentará 56 por ciento para 2040

31 de julio de 2013
Esta mina de carbón en Mongolia vende gran porcentaje de su producción a China, su país vecino.(AP Images)

Esta mina de carbón en Mongolia vende gran porcentaje de su producción a China, su país vecino.

Washington — En el año 2040 el mundo consumirá un 56 por ciento más de energía de lo que consumía en 2010, según proyecciones emitidas el 25 de julio por la Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos.

“Es una buena noticia, porque indica que aumenta la prosperidad”, afirmó el director de la EIA, Adam Sieminski, cuando presentó los hallazgos del organismo ante el público reunido en la sede de una organización de política internacional en Washington. El informe concluye que China y la India mantendrán su impulso de crecimiento y se convertirán en los primeros en vivir un auge económico sólido y de largo plazo.

De hecho, el consumo de energía de China se duplicará en comparación con el de Estados Unidos para el 2040, según la Perspectiva energética internacional de 2013 (IEO). El sesenta por ciento del incremento en el consumo mundial de energía para el año 2040 se producirá en las economías emergentes de Asia.

Sieminski afirmó que los legisladores afrontarán el desafío de encontrar lo que denominó el “punto óptimo”, es decir el punto de superposición donde las políticas nacionales hagan algo “que favorezca a la energía, favorezca al medio ambiente y favorezca a la economía”.

El informe no ofrece ideas sobre cómo los legisladores encontrarán ese equilibrio o se ocuparán de las consecuencias ambientales que puedan surgir debido al uso continuo de combustibles fósiles basados en el carbono. Dichos combustibles emiten gases de efecto invernadero que, según los científicos, perduran en la atmósfera, lo cual provoca temperaturas más elevadas en el planeta, aumenta el nivel del mar y produce otras consecuencias.

La IEO 2013 prevé que los combustibles fósiles seguirán siendo la fuente de energía dominante para el mundo en las próximas décadas, si bien perderán participación en el mercado en comparación con otras fuentes de energía. La energía renovable y la energía nuclear serán las fuentes de mayor crecimiento en todo el mundo, pero continuarán siendo elementos menores en la mezcla de fuentes de energía mundial durante años, y representarán menos del 25 por ciento de las necesidades mundiales para el año 2040.

Sieminski admitió que la recesión económica mundial de los años 2008-2009 supuso un revés para ampliar el uso de los biocombustibles. Se necesitarán más avances tecnológicos para incrementar progresivamente dichos combustibles, pero la recesión constituyó un impedimento para los inversores a la hora de asumir los riesgos inherentes a una empresa incipiente, afirmó.

Los combustibles fósiles satisfarán casi el 80 por ciento de la demanda energética del planeta durante los próximos 25 años aproximadamente, según calcula la IEO 2013. El consumo de gas natural, que se considera otra tendencia importante, aumentará un 1,7 por ciento por año. Debido a que el uso de gas natural produce menos emisiones que los combustibles fósiles, en Estados Unidos se lo ha considerado un buen candidato para ocupar ese “punto óptimo”, que ofrece aire más limpio y menor dependencia de importaciones de los combustibles fósiles, manifestó Sieminski.

La producción de gas natural en Estados Unidos se ha disparado en los últimos años a medida que las nuevas tecnologías han permitido mayor acceso a lo que antes eran reservas irrecuperables, que se encuentran enterradas en las profundidades de la tierra. Las nuevas tecnologías y los avances inesperados también podrían modificar las proyecciones de la IEO con respecto al incremento en el uso del carbón.

“¿Podremos deducir la manera de capturar el carbono?” preguntó Sieminski. Se trata de un método para capturar y almacenar el dióxido de carbono en la profundidad de las formaciones rocosas para impedir, por ejemplo, que las emisiones ingresen a la atmósfera y retengan el calor del planeta. Estas estrategias de gestión del carbono podrían reducir las emisiones, pero varios problemas prácticos han impedido la aplicación a gran escala de dichas tecnologías en las plantas de energía.

Los nuevos métodos de perforación para obtener gas natural requieren enormes explosiones de agua a alta presión para extraer el gas del interior de las formaciones rocosas. El proceso ha generado polémica e inquietudes medioambientales en Estados Unidos. Sieminski sugiere que el avance tecnológico que suponga un método de perforación que dependa menos del agua podría permitir una mayor recuperación de dicho recurso.

Según las previsiones del IEO 2013, el uso del carbón aumentará con mayor rapidez que el consumo del petróleo hasta después del año 2030, principalmente debido a los incrementos en el consumo de carbón por parte de China y a la reducción de la demanda de petróleo en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos.

Según el informe, se prevé que, para el 2040, las emisiones de dióxido de carbono a nivel mundial aumenten en un 46 por ciento, y alcanzarán los 45.000 millones de toneladas métricas en el 2040.

Con respecto de los precios de la gasolina, un asunto de interés permanente para los países llenos de conductores, Sieminski comentó que la producción mundial de petróleo y la industria del refinado se podrán interrumpir con facilidad.

“Todo lo que se precisa es un pequeño desequilibrio” en los acontecimientos mundiales, para lograr que los mercados de la energía entren en un pánico que, en última instancia, pueda golpear el bolsillo del consumidor, afirmó Sieminski.

Para más información (en inglés) sobre el informe, consulte el sitio web de la EIA.