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Puerto Rico, estado 51?

¿Un estado 51 en Estados Unidos? Pudiera ser…

2 de enero de 2013
El 6 de noviembre de 2012 la mayoría de los puertorriqueños manifestó que desean modificar el estatus político de la isla.(AP Images)

El 6 de noviembre de 2012 la mayoría de los puertorriqueños manifestó que desean modificar el estatus político de la isla.

Washington — Estados Unidos comenzó con un la unión de 13 excolonias británicas. La cantidad de estados, que se ha expandido e incrementado a lo largo de dos siglos, ahora es de 50, aunque ello podría cambiar.

Desde 1898 Puerto Rico ha funcionado como territorio de Estados Unidos. Sus residentes tienen la ciudadanía de Estados Unidos y pueden desplazarse libremente por todo Estados Unidos. Están sujetos a las leyes federales de Estados Unidos y pagan algunos impuestos a Estados Unidos, pero carecen de representación con voto en el Congreso de Estados Unidos. Luego de décadas de debates sobre el estatus político de la isla, en un referéndum realizado el pasado 6 de noviembre el 54 por ciento de los puertorriqueños indicó que no está satisfecho con el statu quo.
El referéndum se hizo en dos partes, preguntándoles a los votantes cual sería su preferencia, si la estadidad, la independencia o la “libre asociación soberana”, que le daría a la isla más autonomía, si es que el estatus político de la isla fuera modificado. De casi 1,78 millón de votantes, casi 800.000 (el 61 por ciento) de los que expresaron su opinión optaron por la estadidad. Unos 437.000 optaron por la libre asociación soberana y 72.560 votaron en favor de la independencia. Casi medio millón de personas se abstuvo de expresar una opinión.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, declaró el 3 de diciembre ante la prensa que los resultados mostraron que “el pueblo de Puerto Rico ha dejado claro que desea una resolución al asunto del estatus político de la isla” y que él recomendaba al Congreso de Estados Unidos que “estudie de cerca los resultados y le ofrezca al pueblo de Puerto Rico una senda clara hacia adelante, que establezca los medios con los cuales los puertorriqueños puedan determinar por sí mismos su propio estatus”.
Para que Puerto Rico se convierta en estado de Estados Unidos se requeriría el voto mayoritario de aprobación en ambas cámaras del Congreso. El Artículo IV, Sección Tres, de la Constitución de Estados Unidos establece simplemente que el Congreso tiene la facultad de admitir nuevos estados en Estados Unidos, siempre y cuando garanticen la “plena fe y crédito” a los actuales 50 estados que ya existen. Esto significa que Puerto Rico tendría que reconocer los contratos legales, matrimonios y decisiones judiciales aprobadas por los demás estados de la Unión.
El camino a la estadidad no es sencillo. En el Distrito de Columbia la mayoría de los residentes han expresado repetidas veces su deseo de tener representación con voto en el Congreso. A diferencia de Puerto Rico, el estatus del distrito se complica por el hecho de haber sido establecido por un estatuto de 1790 como la capital nacional bajo la exclusiva jurisdicción del Congreso de Estados Unidos. Esto presenta obstáculos legales peculiares para la estadidad que un territorio de Estados Unidos como Puerto Rico no confrontaría.
Cómo Llegar a Ser un Estado Miembro de los Estados Unidos
La última vez que en Estados Unidos se admitió un estado fue en 1959, cuando los territorios de Alaska y Hawái se convirtieron en estados. Como en el caso de esos dos estados, el intento de Puerto Rico para lograr su afiliación plena se basaría en los precedentes legales aprobados por los legisladores de Estados Unidos cuando el país se expandía hacia el oeste a lo ancho de América del Norte a partir de las 13 colonias originales británicas.
Luego que Estados Unidos obtuviera su independencia en 1783, los estadounidenses comenzaron a establecerse en un área enorme bajo control de Estados Unidos conocida como ´Territorio del Noroeste´. La región, que cubría 670.000 kilómetros cuadrados, se extendía desde el sur de los Grandes Lagos al norte y oeste del río Ohio, y al este del río Misisipí. Con la meta de la expansión hacia el oeste, los legisladores de Estados Unidos comenzaron a aclarar la manera en que las áreas del Territorio del Noroeste podían ser admitidas como estados de Estados Unidos y en 1787 dictaminaron la Ordenanza del Noroeste, indicando que la primera condición era tener una población de por lo menos 60.000 habitantes.
A fines de 1801 se hizo claro que Ohio, en el extremo este del Territorio del Noroeste pronto podría cumplir con el umbral de las 60.000 personas, y el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Autorización de 1802 (también conocida como Ley de Autorización de Ohio) para establecer los mecanismos legales para que Ohio se sumara a Estados Unidos como miembro igualitario de la unión. La norma serviría de patrón para el futuro.
Según esta ley se les pedía a los residentes de Ohio que eligieran un representante por cada 1.200 habitantes para que acudieran a una convención a realizarse el 1 de noviembre de 1802. Esta convención estaba encargada de decidir por voto mayoritario si la población de Ohio redactaría su constitución y formaría un gobierno estatal. Si el voto era “sí”, los delegados procederían a “conformar para el pueblo de dicho estado una constitución y un gobierno estatal, siempre y cuando el mismo fuera republicano, y no repugnante” a los gobierno representativos electos en otros lugares de Estados Unidos. En otras palabras, los futuros líderes de Ohio no podrían declararse a sí mismos autócratas.
Además de redactar y aprobar la constitución de su estado, también se le pidió a la población de Ohio que separaran una cierta porción de tierra en cada pueblo para usarla para escuelas, y que emplearan el 5 por ciento de los ingresos derivados de la venta de tierras para construir carreteras en todo el estado propuesto. También se les autorizó solamente un miembro en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, pendiente del resultado del próximo censo nacional, que se realizaría en 1810 y permitiría establecer una asignación más justa.
Los delegados aprobaron la constitución estatal el 29 de noviembre de 1802. El 19 de febrero de 1803 el Congreso determinó que Ohio había cumplido los requisitos de la Ley de Autorización y aprobó una ley declarando que Ohio “es ahora uno de los Estados Unidos de América”. La ley fue firmada por el presidente Thomas Jefferson.
El proceso legal para convertirse en estado de Estados Unidos no ha cambiado mucho desde 1803. Un territorio de Estados Unidos comienza el proceso demostrando por medio de elecciones locales que hay consenso en favor de la estadidad, y luego presenta una petición formal al Congreso de Estados Unidos. Debe redactar una constitución en la que se cree una forma de gobierno representativo y presentarla al Congreso de Estados Unidos para su aprobación por mayoría. Finalmente, el presidente de Estados Unidos firmaría el proyecto de ley para promulgarlo, creando así el nuevo estado.
Los puertorriqueños, los residentes de DC, y otros que estén considerando seriamente solicitar la estadidad en Estados Unidos deben estar prevenidos que su decisión es irreversible. Luego de la crisis de secesión entre 1860 y 1861 y la guerra civil, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó en 1869 que sumarse a Estados Unidos constituye “una relación indisoluble” y que la Constitución de Estados Unidos no permite a los estados separarse unilateralmente.

Desde 1898 Puerto Rico ha funcionado como territorio de Estados Unidos. Sus residentes tienen la ciudadanía de Estados Unidos y pueden desplazarse libremente por todo Estados Unidos. Están sujetos a las leyes federales de Estados Unidos y pagan algunos impuestos a Estados Unidos, pero carecen de representación con voto en el Congreso de Estados Unidos. Luego de décadas de debates sobre el estatus político de la isla, en un referéndum realizado el pasado 6 de noviembre el 54 por ciento de los puertorriqueños indicó que no está satisfecho con el statu quo.

El referéndum se hizo en dos partes, preguntándoles a los votantes cual sería su preferencia, si la estadidad, la independencia o la “libre asociación soberana”, que le daría a la isla más autonomía, si es que el estatus político de la isla fuera modificado. De casi 1,78 millón de votantes, casi 800.000 (el 61 por ciento) de los que expresaron su opinión optaron por la estadidad. Unos 437.000 optaron por la libre asociación soberana y 72.560 votaron en favor de la independencia. Casi medio millón de personas se abstuvo de expresar una opinión.

El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, declaró el 3 de diciembre de 2012 ante la prensa que los resultados mostraron que “el pueblo de Puerto Rico ha dejado claro que desea una resolución al asunto del estatus político de la isla” y que él recomendaba al Congreso de Estados Unidos que “estudie de cerca los resultados y le ofrezca al pueblo de Puerto Rico una senda clara hacia adelante, que establezca los medios con los cuales los puertorriqueños puedan determinar por sí mismos su propio estatus”.

Para que Puerto Rico se convierta en estado de Estados Unidos se requeriría el voto mayoritario de aprobación en ambas cámaras del Congreso. El Artículo IV, Sección Tres, de la Constitución de Estados Unidos establece simplemente que el Congreso tiene la facultad de admitir nuevos estados en Estados Unidos, siempre y cuando garanticen la “plena fe y crédito” a los actuales 50 estados que ya existen. Esto significa que Puerto Rico tendría que reconocer los contratos legales, matrimonios y decisiones judiciales aprobadas por los demás estados de la Unión.

El camino a la estadidad no es sencillo. En el Distrito de Columbia la mayoría de los residentes han expresado repetidas veces su deseo de tener representación con voto en el Congreso. A diferencia de Puerto Rico, el estatus del distrito se complica por el hecho de haber sido establecido por un estatuto de 1790 como la capital nacional bajo la exclusiva jurisdicción del Congreso de Estados Unidos. Esto presenta obstáculos legales peculiares para la estadidad que un territorio de Estados Unidos como Puerto Rico no confrontaría.

Cómo Llegar a Ser un Estado Miembro de los Estados Unidos

La última vez que en Estados Unidos se admitió un estado fue en 1959, cuando los territorios de Alaska y Hawái se convirtieron en estados. Como en el caso de esos dos estados, el intento de Puerto Rico para lograr su afiliación plena se basaría en los precedentes legales aprobados por los legisladores de Estados Unidos cuando el país se expandía hacia el oeste a lo ancho de América del Norte a partir de las 13 colonias originales británicas.

Luego que Estados Unidos obtuviera su independencia en 1783, los estadounidenses comenzaron a establecerse en un área enorme bajo control de Estados Unidos conocida como ´Territorio del Noroeste´. La región, que cubría 670.000 kilómetros cuadrados, se extendía desde el sur de los Grandes Lagos al norte y oeste del río Ohio, y al este del río Misisipí. Con la meta de la expansión hacia el oeste, los legisladores de Estados Unidos comenzaron a aclarar la manera en que las áreas del Territorio del Noroeste podían ser admitidas como estados de Estados Unidos y en 1787 dictaminaron la Ordenanza del Noroeste, indicando que la primera condición era tener una población de por lo menos 60.000 habitantes.

A fines de 1801 se hizo claro que Ohio, en el extremo este del Territorio del Noroeste pronto podría cumplir con el umbral de las 60.000 personas, y el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley de Autorización de 1802 (también conocida como Ley de Autorización de Ohio) para establecer los mecanismos legales para que Ohio se sumara a Estados Unidos como miembro igualitario de la unión. La norma serviría de patrón para el futuro.

Según esta ley se les pedía a los residentes de Ohio que eligieran un representante por cada 1.200 habitantes para que acudieran a una convención a realizarse el 1 de noviembre de 1802. Esta convención estaba encargada de decidir por voto mayoritario si la población de Ohio redactaría su constitución y formaría un gobierno estatal. Si el voto era “sí”, los delegados procederían a “conformar para el pueblo de dicho estado una constitución y un gobierno estatal, siempre y cuando el mismo fuera republicano, y no repugnante” a los gobierno representativos electos en otros lugares de Estados Unidos. En otras palabras, los futuros líderes de Ohio no podrían declararse a sí mismos autócratas.

Además de redactar y aprobar la constitución de su estado, también se le pidió a la población de Ohio que separaran una cierta porción de tierra en cada pueblo para usarla para escuelas, y que emplearan el 5 por ciento de los ingresos derivados de la venta de tierras para construir carreteras en todo el estado propuesto. También se les autorizó solamente un miembro en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, pendiente del resultado del próximo censo nacional, que se realizaría en 1810 y permitiría establecer una asignación más justa.

Los delegados aprobaron la constitución estatal el 29 de noviembre de 1802. El 19 de febrero de 1803 el Congreso determinó que Ohio había cumplido los requisitos de la Ley de Autorización y aprobó una ley declarando que Ohio “es ahora uno de los Estados Unidos de América”. La ley fue firmada por el presidente Thomas Jefferson.

El proceso legal para convertirse en estado de Estados Unidos no ha cambiado mucho desde 1803. Un territorio de Estados Unidos comienza el proceso demostrando por medio de elecciones locales que hay consenso en favor de la estadidad, y luego presenta una petición formal al Congreso de Estados Unidos. Debe redactar una constitución en la que se cree una forma de gobierno representativo y presentarla al Congreso de Estados Unidos para su aprobación por mayoría. Finalmente, el presidente de Estados Unidos firmaría el proyecto de ley para promulgarlo, creando así el nuevo estado.

Los puertorriqueños, los residentes de DC, y otros que estén considerando seriamente solicitar la estadidad en Estados Unidos deben estar prevenidos que su decisión es irreversible. Luego de la crisis de secesión entre 1860 y 1861 y la guerra civil, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó en 1869 que sumarse a Estados Unidos constituye “una relación indisoluble” y que la Constitución de Estados Unidos no permite a los estados separarse unilateralmente.