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Diciembre 2009

Elecciones hondureñas “necesarias pero no suficientes”, dice EE.UU.

01 diciembre 2009
Secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.

Secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.

La elección proporciona una “salida legítima” a la crisis del país.  La administración Obama reconoce la victoria de Porfirio Lobo en las elecciones presidenciales hondureñas.

Por Stephen Kaufman
Redactor del Servicio de Noticias de Washington

Washington — La elección presidencial celebrada el 29 de noviembre en Honduras es un avance “muy importante” y “necesario”, señaló el secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, pero los líderes políticos del país tienen que tomar las medidas adicionales requeridas conforme al acuerdo de Tegucigalpa-San José para restablecer el orden democrático y dar lugar a una reconciliación tras el golpe de estado del 28 de junio, en que se destituyó al presidente Manuel Zelaya.

Las elecciones “no son el último paso”, dijo a la prensa en Washington el 30 de noviembre el secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela.   Durante los próximos meses, agregó, los dirigentes en Honduras tendrán que intentar seguir el marco de trabajo que fue acordado entre Zelaya y el líder del gobierno de facto, Roberto Micheletti, en el acuerdo de Tegucigalpa-San José, el cual fue negociado a través de la Organización de los Estados Americanos.

En particular, indicó Valenzuela, el acuerdo exige la creación de un gobierno de unidad nacional, la votación en el congreso hondureño sobre la restitución de Zelaya y la creación de una Comisión de la Verdad que investigue el origen del golpe de estado.

El acuerdo también proporciona “los elementos para ayudar a los hondureños a llevar a cabo las reformas necesarias a su proceso constitucional y lograr una reconciliación plena del pueblo hondureño”, añadió.

Valenzuela urgió a los legisladores hondureños a proceder con el voto de restitución, programado para el 2 de diciembre. El tema en cuestión es “si el presidente legítimo de Honduras, que fue derrocado en un golpe de estado, será reincorporado al cargo por el Congreso”, como se requiere conforme al acuerdo.

Porfirio Lobo, que era el candidato presidencial del opositor Partido Nacional y que se había postulado contra Zelaya en 2005, obtuvo una “amplia victoria” el 29 de noviembre, explicó Valenzuela. Según informes de prensa, ganó el 56 por ciento de los votos, y se informa que la concurrencia electoral fue de más del 60 por ciento. Las elecciones “cumplieron con las normas internacionales de imparcialidad y transparencia, a pesar de que se informó de algunos incidentes en varios lugares”, explicó.

“Estados Unidos se ha percatado de la elección [de Lobo]… Este será el próximo presidente de Honduras”, señaló Valenzuela, y agregó que la concurrencia “alcanzó el mismo nivel que otras elecciones han tenido en el pasado en Honduras”, y que muchas personas votaron por el candidato de la oposición, lo que muestra “su deseo de avanzar”.

La elección proporciona una “salida legítima” a la crisis del país, por lo que el pueblo hondureño “está buscando una estrategia de salida”, mencionó. La elección del 29 de noviembre que resultó en la victoria de Lobo, no “fue un encubrimiento” planeado de último momento por el gobierno de facto, agregó.

En la región de América Latina en sentido amplio, que tiene una larga historia de gobiernos que han cambiado a través de medios no constitucionales, el precedente de un golpe de estado “es uno que no podemos tolerar”, expresó Valenzuela. La integración de Honduras a la OEA se debe restablecer, añadió, “va a tener que demostrar que… la situación era grave y…que ha tomado medidas para restablecer el orden constitucional y democrático”. Hasta del 28 de junio, el último golpe de estado que ocurrió en la región fue en Haití en 1991.

El presidente Zelaya, que ha estado refugiado en la embajada brasileña en Tegucigalpa, retiró su participación en un esfuerzo por establecer un gobierno de unidad nacional y ha indicado que no reconocerá los resultados de la elección. Sin embargo, Valenzuela dijo que tanto él como otros funcionarios estadounidenses continúan urgiendo a Zelaya a retornar a “un proceso de diálogo con los demás para lograr la formación de este gobierno de unidad nacional”.

El Servicio de Noticias de Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos.